El hombre cueva

Vidéo, 10mn, 2016, México.

Pièce réalisée dans le cadre de la résidence la fabrique des images, SOMA México / CAPC Bordeaux. 

(...) En «Ay, dígame» aprendemos entre susurros delicados la seducción del amor romántico,
la forma en la que los cuerpos son agarrados, poseídos. Sí, sí creo que lo más bonito es caer en los brazos de la persona amada. Pero es justo dentro de este caer que la seducción se transforma en obsesión, y así como no sabemos a dónde caemos, tampoco sabemos si es hombre, mujer, trans, sirena u hombre cueva. Dolores trata de recordar lo que pasó: le pregunté, le pregunté quién es usted, obsesionado, a la bruja que encontré, y no le supe responder y volvió a preguntar, y volvió a preguntar y entre tantas preguntas rápidas, el amor que prometía un final feliz parece sólo posible a partir de una obsesión. No sabemos distinguir quién te chupa, si es el amor o el hombre cueva pájaro.

* El texto se refiere a las letras de la canción popular Mexicana «La Bruja».

extrait de texte de salle par Susana Vargas Cervantes